El Cerebro de Rafa Nadal

El cerebro de Rafa Nadal

JOAQUIN BROTONS – eurosport  – 9/07/2013

Comparar a grandes deportistas con personajes históricos ha sido una constante a lo largo de la historia del periodismo. Ahora que estamos llegando al final del Open USA, parece interesante resaltar el comentario que realizó en la televisión americana hace unos días el mítico John McEnroe: “Lo que estamos viendo aquí, este tipo es el Leonardo Da Vinci, el Albert Einstein del tenis”. Supongo que para el histórico tenista norteamericano la mejor arma de Rafa Nadal es su cerebro y no su físico portentoso como muchos creemos. Es verdad que la cabeza de Rafa funciona como un reloj y conocidos son sus mecanismos de repetición antes, durante y después de los partidos. Estábamos acostumbrados a ser segundo plato a la hora de recibir elogios sobre la inteligencia de nuestros tenistas, la famosa “armada española”, porque siempre aparecía el nombre de Roger Federer asociado al héroe intelectual.

Escribo esta reflexión antes de disputarse la semifinal con Gasquet , pero el resultado del partido es indiferente para seguir con el análisis. El tremendo 6-0, 6-2, 6-2 en los cuartos de final que Nadal le hizo al gerundense Tommy Robredo, hacen que todo parece natural y sencillo, pero no es así. Ese partido entre españoles provocó la frase de admiración de McEnroe. Durante un tiempo las columnas de opinión, en los periódicos más prestigioso, habían destacado el estilo deslumbrante de Federer. El periodista Ashley Fetterssep escribe en la revista The Atlantic (Boston), un interesante artículo recopilando los elogios que se han vertido sobre el tenista más elegante de la historia reciente. Recoge la opinión del columnista de The Times, Simon Barnes, que fue el primero en decir que: “Cada vez es más evidente que Federer fue Leonardo da Vinci en una vida anterior” y catalogó las virtudes del tenista asegurando que su raqueta era un pincel.

El tiempo no permitirá que nos olvidemos de lo que fue y de lo que hizo el deportista suizo, pero también sabemos que ese tiempo es ahora de Rafael Nadal, sin duda el mejor deportista español de la historia. Si a Federer se le llego a comparar por sus movimientos en la pista con el bailarín ruso Mikhail Baryshnikov, la imagen de Nadal siempre ha sido la del sacrificio, el sufrimiento y la constancia como escribe Ashley: “Las imágenes de Nadal están asociadas al sudor, la lucha incansable y la fuerza bruta”. Es verdad que Nadal, por su vestimenta y sus gestos, en los primeros años de su carrera fue comparado con un toro bravo, incluso con un pirata. Con el paso del tiempo la imagen del mallorquín ha conquistado al mundo y donde antes se veía a un tenista esforzado, rocoso y atlético ahora resplandece el tenista inteligente que hace uso del cerebro y maneja como ningún otro la inteligencia emocional. La estrategia para llevar a su oponente a todas las esquinas buscando el fallo hace que cada punto parezca planificado. El cerebro de Nadal es mucho más importante que su músculo.

Leonardo da Vinci era un artista y Albert Einstein un científico, pero ambos tenían algo en común: la capacidad de trabajo y la constancia por crear cosas nuevas, por hacer algo diferente. Se trata de una cuestión de intuición, algo que no se aprende, que se tiene en los genes. El tenis de Nadal es distinto al de sus compañeros del circuito, es singular. Sin temor a equivocarme podría asegurar que Djokovic es más parecido a Federer, más ortodoxo, más elegante, pero más previsible.

Los efectos que Nadal imprime a sus golpes, dos veces superior a los que ejecutaban Andre Agassi y Pete Sampras hacen que el rival, al otro lado de la pista, tenga que razonar en décimas de segundo como devuelve el golpe y muchas veces la duda o la inseguridad le otorgan el punto a Rafa.

Estamos pues ante un tenista irrepetible, con talento e intuición que le permiten marcar las diferencias. Podrá ganar o perder, casi siempre lo primero, pero tenerlo enfrente es un problema para todos los demás por eso poder ver el próximo partido de Nadal en Eurosport… un privilegio para nuestros ojos.

Fuente:

http://www.periodistasanonimos.com/2013/09/el-cerebro-de-rafa-nadal-por-joaquin.html

 

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