COLECCIÓN: El envejecimiento activo y saludable

La Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento activo como el proceso en que se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad a fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen. El envejecimiento activo permite que las personas realicen su potencial de bienestar físico, social y se centra en las personas mayores y en la importancia de dar una imagen pública positiva de este colectivo.

El número de personas mayores crece en todo el mundo más rápidamente que cualquier otro grupo de edad, produciéndose un envejecimiento acelerado de la población y un aumento en la esperanza de vida.

Este aumento de la esperanza de vida es fruto de las políticas sociales y sociosanitarias y del crecimiento socioeconómico e implica un replanteamiento de conceptos y propuestas por parte de la sociedad: se trata de un reto que solamente se podrá afrontar con información y programas específicos sobre envejecimiento activo y a través de la promoción de una imagen positiva de las personas mayores, de incrementar su rol activo y de que su valor redunde en otras generaciones.

El envejecimiento activo pretende mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen, favoreciendo sus oportunidades de desarrollo para una vida saludable, participativa y segura. El envejecimiento activo implica entender esta etapa de la vida como un ciclo más de crecimiento personal, añadiendo «vida a los años y no solamente años a la vida».

Para ello, es necesario apoyarse en el desarrollo de hábitos de vida saludable, físicos y mentales, la formación a través del reconocimiento de capacidades y competencias, la promoción de la igualdad de oportunidades, el fomento de la autoestima y la participación de las personas mayores en la sociedad, desde su experiencia, formación, valores, incidiendo en el papel de la familia y la comunidad. El envejecimiento activo se sustenta sobre perspectiva de género y la intergeneracionalidad, favoreciendo la igualdad de oportunidades y la autonomía personal.

En términos globales, las políticas de envejecimiento activo contribuyen al desarrollo económico y a la competitividad de las regiones europeas, influyendo en el mercado, en la sociedad y en la creación de empleo.

El envejecimiento activo significa:

• Dar a las personas mayores la posibilidad de participar plenamente en la sociedad.•Fomentar sus oportunidades de empleo.
• Permitirles contribuir activamente a través del voluntariado y de programas intergeneracionales.
• Permitirles vivir con independencia adaptando la vivienda, las infraestructuras, la tecnología y el transporte.

El reto para los agentes sociales y administraciones es mejorar las oportunidades de envejecer activamente en general y de promover el modelo de calidad de vida autónoma e independiente, actuando en ámbitos tan diversos como el empleo, la sanidad, los servicios sociales, la formación de personas adultas, el voluntariado, la vivienda, las nuevas tecnologías, etc.

2012 es el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional: una ocasión para reflexionar sobre el hecho de que en Europa vivimos más y con más salud que nunca y para asumir las oportunidades que eso representa.
El Año Europeo quiere concienciar sobre los distintos problemas y las mejores maneras de abordarlos. Y, sobre todo, quiere animar a todas las personas y organismos implicados a establecer objetivos por sí mismos, así como las acciones para alcanzarlos.

2012 no debe quedarse solamente en la reflexión y el debate: debe ir más allá e iniciar un camino para producir resultados tangibles. Para ello, la Comisión Europea ha invitado a los gobiernos nacionales, regionales y locales, los interlocutores sociales y otros agentes a comprometerse con medidas específicas, de manera que durante este año y en los sucesivos puedan presentarse resultados concretos.

…Porque, demasiado a menudo, pensamos que hacerse mayor es una complicación y no una oportunidad…
…Porque olvidamos que cumplir años con salud es acumular conocimientos, experiencias y valores que las nuevas generaciones pueden aprovechar…
…Porque mantenerse activo al hacerse mayor es fundamental para abordar el reto del envejecimiento…

Envejecimiento activo: vivir más y mejor
CLARA BASSI – mayo 2014

Para conseguir una vejez con calidad de vida y con autonomía, hay que tomar medidas desde la niñez

Dieta sana y ejercicio son las dos normas preventivas por excelencia para envejecer de manera saludable y conservar la autonomía en la ancianidad. Hay otras medidas que también repercuten en esta etapa, pero estas dos son las más eficaces. Lo explicaban los expertos consultados por EROSKI CONSUMER a propósito del Año Internacional del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional 2012, y se recuerda en este artículo que también insiste en que la instauración de estos hábitos alimenticios y de actividad física debe realizarse durante los primeros años de vida, o al menos en torno a los 50 años, para asegurarse una ancianidad con calidad de vida.

Vivir más y mejor es el deseo de cualquier ser humano. Para lograrlo, hay que tomar medidas desde las primeras etapas de la vida, ya que repercuten en la senectud. Las dos intervenciones más eficaces para tener un envejecimiento saludable son: seguir una dieta sana y practicar ejercicio físico. Así coinciden los expertos entrevistados con motivo del Año Internacional del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional 2012 y la reciente celebración, el 7 de abril, del Día Mundial de la Salud, que la Organización Mundial de la Salud ha dedicado al envejecimiento saludable.

Envejecer con ejercicio físico
Para un envejecimiento sano es fundamental seguir una nutrición equilibrada que no favorezca la obesidad.

«El ejercicio físico debe ser de práctica habitual, no extenuante, de alrededor de 45 minutos al día y puede consistir en caminar a paso vivo, lo que es estupendo para prevenir el deterioro funcional de la vejez», afirma Leocadio Rodríguez Mañas, coordinador de la Red de Investigación Cooperativa en Envejecimiento y Fragilidad (RETICEF) del Instituto de Salud Carlos III y miembro de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG). «Aunque siempre se habla del ejercicio aeróbico, que consiste en ir en bicicleta, correr o nadar, también son muy útiles los pequeños ejercicios de resistencia que se hacen con pesas o mancuernas», añade.

La cantidad y calidad de la actividad física se puede adaptar a cada edad y a cada individuo, de manera que «personas de 90 años pueden practicar ejercicio perfectamente», sostiene este experto.

Vejez saludable con nutrición sana y equilibrada
El otro pilar fundamental para lograr un envejecimiento sano es seguir una nutrición equilibrada que no favorezca la obesidad. «En España, hasta el 80% de los ancianos, es decir, cuatro de cada cinco, son obesos o tienen sobrepeso.

Nos escandalizamos porque entre el 10% y el 15% de la población tiene sobrepeso u obesidad, pero en los ancianos este problema de salud es aún mayor», informa Rodríguez Mañas. «En la alimentación correcta y variada deben incluirse todos los principios inmediatos, proteínas, vitaminas y minerales en cantidad suficiente», añade Juan Antonio Trigueros, vicepresidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.

A partir de los 50 años, ya no se pueden retrasar más las medidas para «asegurarse» una vejez saludable
A medida que se envejece, se deben introducir cambios en la dieta para adaptarla al gusto de las personas mayores, ya que les cuesta más captar determinados sabores. «Puede que a los ancianos no les sepan a nada las comidas sin sal, por lo que no deben seguir dietas hiposódicas, a no ser que sufran de insuficiencia cardiaca. Es más, sabemos que la mitad de los pacientes hipertensos no se benefician de la restricción de sal y que las personas mayores eliminan el sodio por la orina», según Rodríguez Mañas.

Asimismo, se deben fraccionar las comidas. Es preferible que el anciano tome varias comidas pequeñas al día, que pocas y abundantes, porque las tolera peor. «Y se le deben evitar los platos grasientos porque le cuesta más digerirlos», insiste Rodríguez Mañas.

Otro problema común en esta etapa es el estreñimiento. El especialista explica que se deben aumentar los alimentos con mucho residuo, como los garbanzos, los espárragos, la verdura o la lechuga. «Los alimentos con fibra facilitan el tránsito intestinal y mejoran el estreñimiento», agrega.

Todo cuenta para alcanzar la vejez con salud
Cuanto se haga o se deje de hacer tendrá una repercusión en la salud futura. «Estas medidas se deben tomar desde siempre, desde que uno piensa en conservar su salud y no solo a los 70 u 80 años. Es como una carrera de fondo», señala Trigueros. La instauración de los buenos hábitos debe realizarse durante los primeros años de vida. Por eso, se debe practicar actividad física en los primeros 15 o 20 años, porque adquirir luego ese hábito es muy difícil.

Lo mismo ocurre con los hábitos alimenticios. «Uno come como ha comido siempre», afirma Rodríguez Mañas. «Para la masa ósea de la persona adulta, los lácteos que se toman entre los 15 y los 30 años constituyen una reserva para cuando sea anciano», describe Trigueros.

Envejecer con salud: a los 50 hay que tomar medidas
¿A partir de qué momento en la vida ya no se pueden retrasar más las medidas para «asegurarse» una etapa anciana con calidad de vida y con autonomía? Los expertos sitúan la frontera en torno a los 50 años para ambos sexos.

En el caso de la mujer, porque entra en la menopausia, entre los 47 y los 52 años, etapa en que comienzan a diagnosticarse enfermedades vinculadas al aparato locomotor, artrosis u osteoporosis y cardiovasculares, por los cambios hormonales que sufre.

En el caso del varón, aunque no hay una frontera fisiológica tan definida, los 50 años se pueden considerar un punto de inflexión porque alrededor de esa edad empiezan a realizarse los primeros cribados o screening para detectar cánceres relacionados con el tabaco y, como en las mujeres, se manifiestan las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, la dislipemia o la diabetes.

Diez mandamientos para alargar la vida
La dieta sana y equilibrada y la actividad física no obran por sí solas el milagro de una vejez saludable. Hay otras medidas para alargar la vida y mantener la salud.

El decálogo que propone Juan Antonio Trigueros:

 Seguir una alimentación sana y hacer ejercicio físico.
 Aplicar cuidados vinculados al medio y encaminados a protegerse del cambio climático.
 Evitar accidentes laborales o domésticos.
 Evitar tóxicos como el tabaco.
 Tener unas adecuadas normas de higiene y vestido.
 Acudir a los servicios preventivos y estar al día de todas las vacunaciones.
 Ir a los controles de salud regulados o pautados, como los cribados y pruebas ginecológicas (citologías o mamografías).
 Cumplir bien los tratamientos para las enfermedades que se tengan.
 Conservar buenas pautas de relación familiar, social y laboral para gozar de bienestar mental.
 Mantenerse activo mentalmente y con ocupaciones vinculadas al ocio.

Buenas prácticas en envejecimiento activo
AZUCENA GARCÍA – enero 2012

Aprender a usar un ordenador y el móvil, ser voluntario o realizar ejercicio físico en grupo mejora la calidad de vida de los mayores

Este es el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional. Por este motivo, en 2012, más que nunca, se potenciarán las acciones relacionadas con estos ámbitos. Una de las propuestas aboga por difundir las buenas prácticas llevadas a cabo en esta materia, tanto en España como en el extranjero. Entre las primeras destaca el uso de las nuevas tecnologías y la promoción de la salud, mientras que en el ámbito internacional la atención se fija en cuidados domiciliarios durante 24 horas o políticas para promocionar el empleo de las personas mayores, entre otros programas.

Todas estas prácticas las recoge el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) en su página web. A través de ella, todos los interesados pueden dejar constancia de una acción que conozcan o en la que participen. Esta se recopilará junto con otras, que se difundirán para ampliar las posibilidades de imitarla, si fuera conveniente o posible, en otro lugar del mundo o del propio país.

En este intercambio de experiencias, los propios impulsores detallan en qué consiste cada actuación. Las entidades que lo desean dan a conocer sus prácticas tras rellenar un formulario habilitado en el citado portal. En este, deben explicar la denominación del proyecto, describirlo en un máximo de 300 palabras, precisar su grado de implantación y cualquier otra información de interés.

Mayores activos en España
Las buenas prácticas se dividen en varios apartados. Se pretende informar de acciones relacionadas con el ámbito laboral, aprendizaje a lo largo de la vida, participación y sensibilización social, salud y condiciones de vida, acciones intergeneracionales y otras que no se clasifican en ninguno de los capítulos anteriores.

Algunos proyectos se desarrollan desde hace años, como el programa «Nuestros Mayores Activos», implantado en 2001 por la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX). El objetivo es optimizar las oportunidades de participación, seguridad, relación y salud de las personas mayores de la región «a fin de mejorar su calidad de vida a medida que envejecen». Para ello, se forman Grupos Activos y Grupos Activos Intergeneracionales (compuestos por personas de todas las edades) para el diseño, planificación y puesta en marcha de planes de intervención.
Los mayores practican idiomas, transmiten valores a jóvenes estudiantes o previenen el deterioro cognitivo y físico con diferentes actividades.

Durante este curso académico (hasta junio), la Universidad Permanente de la Universidad de Alicante desarrolla el programa «Conversaciones en la sede». Gracias a él, las personas mayores pueden practicar idiomas una hora a la semana, en grupos distribuidos por idiomas y niveles diferentes. Hay cuatro grupos de inglés, uno de alemán y uno más de francés. Por su parte, la Fundación Cibervoluntarios inició en 2008 «Evoluciona en Red» y «Manejo de Telefonía Móvil». El primero de estos programas se centra en «formar en el uso de herramientas tecnológicas a asociaciones de mayores de toda España» para que mejoren su gestión, organización, creación de redes y participación, mientras que el segundo pretende proporcionar a los mayores un conocimiento «suficiente, objetivo y operativo» sobre el manejo del teléfono móvil.

Otros programas se han fijado en las relaciones intergeneracionales, como «Mayores activos en la escuela», de OFECUM (Oferta Cultural de Universitarios Mayores). Esta iniciativa ha servido para poner en contacto a mayores y jóvenes estudiantes, a quienes han transmitido valores o han enseñado labores artesanales, como el bordado. «La Orientación desde la experiencia», de la Asociación de Jubilados de los Colegios Profesionales, ha perseguido, mediante charlas, resolver las dudas de los preuniversitarios por parte de grupos de profesionales de carreras muy distintas, como medicina, ingeniería, filología, económicas o química, entre otras.

Además, la FATEC (Federación de Asociaciones de Personas Mayores de Catalunya) lleva a cabo desde 1982 «Voluntariado productivo y saludable», para promocionar este tipo de colaboración desinteresada en centros y asociaciones de mayores, entre otros lugares. También se promovió el voluntariado, entre 2007 y 2009, desde el Centro Europeo de Voluntarios de la Comisión Europea, a través del programa «Piensa en el Futuro, Voluntarios Unidos», que abarcó temas tan variopintos como la cultura o el medio ambiente.

En materia de salud, «Ajedrez saludable», de la Organización Club Linex-Magic Extremadura, imparte clases de ajedrez a mayores usuarios de centros de mayores extremeños, mediante una metodología y material específicos. Los objetivos son, entre otros, fomentar esta práctica y recoger datos sobre su potencial eficacia para prevenir el deterioro cognitivo. La Universidad Permanente de la Universidad de Alicante lleva a cabo un programa sobre formación en salud para personas mayores y el Centro Cívico Mare de Déu de les Neus, del Ayuntamiento de Calp, desarrolla un programa comunitario de ejercicio físico entre los mayores.

Mayores activos en el extranjero
Además de conocer buenas prácticas en nuestro país, siempre es conveniente saber qué acciones se llevan a cabo en lugares del entorno para aprovechar el conocimiento sobre estas experiencias. Entre otros países, en Austria llama la atención un programa del Ministerio Federal de Trabajo, Asuntos Sociales y Protección al Consumidor, que garantiza cuidados de 24 horas en el domicilio a personas que reciben subsidios. De este modo, se establece una atención continua, gracias a un sistema público que financia esta ayuda. Una variante eslovaca proporciona cuidados domiciliarios a personas mayores con discapacidades severas, servicios sociales y de transporte, a través de una organización sin ánimo de lucro.

Georgia, por su parte, promueve el empleo de las personas mayores «para combatir la discriminación y los estereotipos negativos acerca de la actividad profesional de las personas de más de 65 años». Se tiene en cuenta la libre elección para los pensionistas que quieran trabajar, su motivación (complementar la pensión u otra) y la creación de un entorno amigable con las personas mayores, «con la garantía de una participación igualitaria en la vida laboral y la igualdad de condiciones en el puesto de trabajo».

Cuidados domiciliarios, trabajo más allá de los 65 años o ejercer como abuelos para cuidar a niños enfermos son buenas prácticas en el extranjero.

En Alemania, «La Experiencia es el Futuro» instruye a los mayores en el uso de las nuevas tecnologías y facilita el aprendizaje a lo largo de toda la vida, la empleabilidad de las personas mayores, las oportunidades para iniciar negocios, el voluntariado y la promoción de la salud. Por todo esto, Naciones Unidas ha reconocido a este programa como Buena Práctica.

Otra iniciativa destacada es la implantado por el Ministerio Danés de Bienestar Social, entidades locales y ONG, que denominada «El Plan de los Abuelos de Reserva», consigue que personas mayores jubiladas ejerzan como abuelos sustitutos para cuidar de niños enfermos y que sus padres tengan la posibilidad de trabajar. Los futuros abuelos han de pasar un proceso de selección y cumplir unos requisitos: ser jubilados, mayores de 60 años, en buenas condiciones físicas y vivir en los mismos barrios donde ofrecen sus servicios. Una práctica intergeneracional más es la financiada por Reino Unido para captar voluntarios jóvenes y mayores, que se ayuden entre ellos en el intercambio de habilidades y conocimientos o para mejorar su comunidad.

Las propuestas son muchas y variadas, pero el registro del Inmerso aumenta de manera progresiva. Se espera que a finales de año se hayan recopilado muchas más prácticas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas mayores e integrarlas a la vez en su entorno. No se pretende que ellas sean siempre las perceptoras de las ayudas, sino que se quiere aprovechar su experiencia de vida para difundirla y tomar conciencia de su potencial.

BUENAS PRÁCTICAS EN ENVEJECIMIENTO ACTIVO
La organización sin ánimo de lucro EuroHealthNet ha publicado un informe donde ofrece una selección de los mejores programas sobre envejecimiento activo, buenas prácticas y otros recursos en relación con la promoción y el mantenimiento del bienestar de las personas mayores, disponibles en el ámbito de la Unión Europea.

El documento, titulado Healthy and Active Ageing (Envejecimiento Activo y Saludable), pretende difundir la evidencia científica disponible y establecer las bases para el desarrollo de intervenciones eficaces en este campo.

Según se establece en el informe, el envejecimiento activo y saludable debe garantizar que las personas mayores gozen de una buena calidad de vida, por lo que los programas deben implementar las condiciones adecuadas y proporcionar oportunidades que promuevan la actividad física regular, una alimentación sana, el establecimiento de relaciones sociales, así como la participación activa de los mayores en la sociedad. Bajo este enforque, el texto señala que es fundamental una visión holística, que intregre el cuidado de la salud física y mental.

El documento también subraya la importancia de impulsar medidas que apuesten por la prevención, a través de la promoción de hábitos de vida saludables desde edades tempranas, ya que el compromiso hacia un envejecimiento activo debe consolidarse a lo largo del ciclo vital.

Los autores del documento han identificado las siguientes áreas de interés en este ámbito:

 Mejora de las condiciones de empleo de las personas mayores (mediante la promoción de condiciones de trabajo más flexibles, por ejemplo).
 Desarrollo de oportunidades para que las personas mayores compartan su conocimiento y experiencia con el resto de la sociedad.
 Promoción de actividades de aprendizaje y formación en esta etapa.
 Desarrollo e integración de servicios (alojamiento, salud, transporte…) que sean sensibles a las necesidades de este colectivo.
 Promoción de programas que luchen contra el aislamiento de los mayores.
 Desarrollo de servicios de salud, sociales y educativos ajustados a sus capacidades, cultura y circunstancias.
 Desarrollo de actividades de promoción de la salud específicas para este grupo.
 Desarrollo de programas de apoyo y asesoramiento a cuidadores de personas dependientes.

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